domingo, 25 de marzo de 2012

WHITNEY, IN MEMORIAM


Dicen que los recuerdos de infancia se vislumbran desde la distancia de manera borrosa y así es como he amanecido con la noticia de la muerte de Whitney Houston esta mañana a la hora del desayuno y me ha venido a la cabeza cuando allá por el 1987, si mal no recuerdo, mis tíos me pusieron para entretenerme el temazo de I wanna dance with somedy (who loves me), que me puse a bailar como una loca y que a partir de ese momento fue en el que me engancharon a ese pedazo de mujer que cuando se ponía delante del microfono derrochaba aparte de belleza, una voz de escándalo.

Siempre me compré, mejor me corrijo, me regalaban sus discos dado que yo no gozaba de un panorama económico sostenible porque era pequeña, y disfrutaba mucho tanto con sus temas bailongos como con sus baladones, aunque no fue hasta que hizo su primera incursión en el mundo del celuloide en brazos de Kevin Costner causando que la chiquilla subiese como la espuma y empezase a tener doble popularidad por su cante y su interpretación en el que de manera visionaria hizo de una diva perseguida por un acosador y que romances aparte se veía los pormenores de la fama, me acuerdo que me llevó mi madre a verla dado que sabía que era fan y que junto a mi hermana éramos el único publico “infantil” de la sala. Os cuento que El Guardaespaldas era una película que en un principio iba a ser protagonizada por Steve McQueen y Diana Ross que por temas raciales no pudo hacerse y que tiempo después cambió de década y protagonistas.

Whitney Houston a la par que Tina Turner tenía un un marido que le llevó por la calle de la amargura, Bobby Brown el del My Prerrogative (versionada tiempo después por Britney Spears) y que ni con el divorcio que se supone iba a ser un balsamo no ayudó a que fuese en parte el detonante de toda esta espiral en la que ha acabado con la también protagonista de Esperando un respiro (Waiting to exhale, la de la canción Shoop Shoop, que por si no lo sabiais suena 35 veces en todo el tema) que es lo que a partir del día de ayer se tomó al pie de la letra y eligiendo su peculiar canto del cisne decidió despedirse de este Mundo, dejando a una hija, Bobbi Kristina huerfana, eso si heredando ante todo un legado inigualable y con unos temazos maravillosos que han acompañado a varias generaciones y que desde aquí mi humilde blog le doy las gracias.

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